MARCELLA
—Es tan incómodo —admití, evitando su mirada mientras intentaba actuar con normalidad. Apreté los dedos alrededor de la taza de café y aún sentía el calor en mis mejillas.
Shane me sonrió como si le resultara divertido.
—Esa es la idea —dijo con calma—. Para que la gente se lo crea más.
Suspiré levemente y decidí cambiar de tema antes de ponerme aún más nerviosa.
—¿Cuántos años tienes? —pregunté, mirándolo—. Si no te importa que pregunte.
Se recostó un poco en su silla.
—Cumplo treinta