RICHARD
Jamás pensé que sería el tipo de hombre que se sentaría fuera de un quirófano sintiéndose completamente impotente, pero eso era exactamente lo que sentía en ese momento. Las paredes blancas, el aire frío y la luz roja sobre la puerta hacían que todo pareciera más pesado de lo normal.
Estaba sentado allí, con las manos apretadas con fuerza, la cabeza gacha, intentando mantenerme entero, pero era inútil. Sentía el pecho oprimido y la respiración agitada, como si estuviera perdiendo el con