Mundo ficciónIniciar sesiónPaz.
Una calma que se extendía por los campos que rodeaban los terrenos de mis abuelos, eso era lo que sentía admirándolo todo desde allí, junto a los establos, sin poder dejar de pensar en lo duro que fue para mí enfrentarme a todas esas miradas de desprecio, de vergüenza cuando fui a recoger mis cosas al club. Todos pensaron que realmente lo hice, acostarme con Jack. Era una pecadora que jamás había







