Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo podía dejar de pensar en la noche anterior, en esa mujer pidiéndome que la poseyera, en mis ganas de hacerlo, y en cómo volví a echarla a un lado, aterrado porque fuese todo un efecto de la borrachera.
- Estás más callado de lo habitual – aseguraba Alex, aquella tarde, después del partido de béisbol, con cervezas en mano, en el salón de casa. El mismo que tuve que arreglar despu&eacut







