Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido de la ducha me relajaba, las gotas de lluvia cayendo sobre ambos, mientras nos besábamos apasionadamente, sin querer pensar en aquella enajenación mental que existía entre ambos. Él tenía razón, joder, las malditas ganas no se marcharon ni un poco, aún después de llevarnos toda la noche dándonos placer el uno al otro, con él decidido a no aprovecharse de la situación, sin quer







