Capítulo 48.
San Luis, Argentina.
— ¡Te ves tan hermosa! — exclamaba mi madre con lágrimas en sus ojos. — Había esperado tanto poderte ver así, estoy tan feliz.
Ver a mi madre tan emocionada como se encontraba y además verme rodeada de todas las mujeres importantes en mi vida, me sentía dichosa y tan afortunada de la vida.
— Amiga te ves preciosa, solo con pensar que tú estás ahí ahora vestida de blanco, me hace emocionarme aún más y estar tan orgullosa de ti.
— Gracias Xime, ¿Recuerdas? Eras tú la que se