Capítulo 57. La Gran Boda.
El penthouse amaneció convertido en un hervidero de creatividad, tul y listas de invitados.
Con la noticia de los gemelos aún resonando en el corazón de todos, la urgencia de cerrar el ciclo de la farsa para convertirlo en un compromiso genuino y definitivo se apoderó del grupo.
Faltaban solo unos meses para la llegada de los bebés, pero Elliot había tomado una decisión drástica: no habría más cláusulas, no habría más demoras.
Iban a casarse, de verdad, en sus propios términos y sin pedir autor