*—Layonel:
No sabía por qué estaba nervioso. No era su primera vez allí, pero había pasado un tiempo desde la última visita a la casa familiar de su novio. En ese entonces, su relación no tenía la profundidad y la intensidad que ahora compartían, algo verdadero y real.
Damien le apretó la mano mientras caminaban hacia la puerta.
—Tranquilo, mi mamá te adora e incluso me echo la bronca por ti —comentó Damien divertido—. Seguro que ya tiene todo listo para consentirnos —dijo con una sonrisa tranq