*—Layonel:
Regresar se sentía bien.
Layonel aspiró el aire fresco de la mañana, dejando que el suave viento acariciara su rostro mientras contemplaba la hermosa vista de su nuevo hogar. La ciudad de Los Ángeles parecía aún más vibrante y llena de promesas que cuando la había dejado atrás. El sonido distante del tráfico, el brillo del sol sobre los rascacielos y la energía palpable en el ambiente lo hacían sentir una mezcla de alivio y emoción. Había vuelto, por fin.
Ayer había tomado la decisió