*—Layonel:
Sintió una caricia suave en el rostro, una sensación cálida y reconfortante que interrumpió su sueño inquieto. Layonel se movió incómodo, intentando acomodarse en la cama mientras la caricia continuaba. Su mente, aún medio dormida, trataba de reconocer esa presencia familiar.
Despertando lentamente, Layonel entreabrió los ojos, solo para cerrarlos de nuevo debido a la intensa claridad en la habitación. La caricia en su rostro persistió, y en ese momento se dio cuenta de que no estaba