*—Layonel:
El bullicio de la fiesta a su alrededor se sentía distante, como un ruido de fondo que apenas lograba traspasar la niebla en la mente de Layonel. Las luces parpadeantes y las risas estridentes parecían perder fuerza, desvaneciéndose en una especie de vacío que no lograba llenar. Todo lo que podía sentir era una creciente sensación de inquietud que se aferraba a su pecho. Inhaló profundamente, tratando de calmar el ritmo acelerado de su corazón, cuando se dio cuenta de que alguien se