*—Layonel:
Damien lo dejó ir y, ni bien las puertas del ascensor se cerraron, Layonel bajó la cabeza amargado.
Sus lágrimas fluyeron por sus mejillas, sintiendo cómo todas sus emociones salían. Se sentía roto, triste, avergonzado y hasta fracasado. No creyó que su primer amor terminaría de esta manera, pero, en el fondo, se lo imaginó. Damien no era una persona de relaciones serias, con la lista de amantes que tenía, debió de haberse dado cuenta.
¿Acaso creía que iba a cambiar por él? ¡Ha! ¡