La felicidad de un nuevo bebé, estaba por llegar en la familia Ivanov y Watson. Elisabeth y Dante, estaban felices, saber que estaban esperando la llegada de su tercer hijo, fue asombroso para ellos. Elisabeth amaba a Dante y la familia que estaba formando. Tocaba su vientre sin borrar la sonrisa de su rostro, aún no creía que ahí dentro, había un bebé creciendo en su interior.
Se fue a la habitación junto a Dante, el ruso la giró y la besó desesperado. Se devoraban mientras iban hacia la cama