Después de los días que dijo el médico, Dante volvió a la mansión junto a Eli. Ella que no se separó de él en ningún momento, le cuidaba constantemente. Tampoco podía pasar las noches con él, ya que tenía a sus hijos en casa. Dante se sentía completo porque tenía de nuevo a la mujer que ama, con la que quería formar esa familia que tanto deseaba.
Eli le llevó a la habitación y le metió en el baño, encendió la llave de la ducha mientras él se quitaba la ropa. Tenía que asearse después de estar