Dante, estaba en la oficina, se mantuvo alejado de Elisabeth. Lo echaba la culpa a nadie, pero solo imaginar que en el parto la perdería, eso le desesperaba. No sabía que hacer, no sabía por donde tirar. Eli seguía con tener a la criatura en su vientre, aún así la estuviera matando poco a poco. Aún el bebé, no tenía culpa, no pidió venir al mundo, el bebé, era inocente y él no tenía nada encontra, solo estaba desesperado sin saber que hacer.
Elisabeth, quería hablar con él, acercarse a él, per