Dante, metido en su despacho junto a su hermano, Dimitri estaba con la tablet mirando unos documentos importantes de la empresa. Faltaba 30.000 rublos en las cuentas de la empresa, alguien estaba robando a los rusos, pero no tenían nada de momento. Lo bueno de todo esto, es que gracias a Dios, la empresa tenía cámara de seguridad y podían ver quién era el descarado o descarada que les robaba. Dante estaba con humor de perros, con una furia que hinchaba sus venas. Nadie podía robarles e irse de