24. En Problemas Con El CEO
Andrew se encontraba en su coche, camino al apartamento de Amelie. Había pasado toda la tarde pensando en ella y en lo ocurrido en la oficina. Aquel momento en que estuvieron a punto de besarse había sido mágico, pero la interrupción del empleado había cortado el momento y lo había dejado con un sabor agridulce.
Durante la reunión importante que había tenido que atender, no había podido dejar de pensar en Amelie. La imagen de sus ojos claros y su sonrisa le habían acompañado durante todo el tie