18. En Problemas Con El CEO
—¿Asistente? —repitió su madre y Andrew asintió.
La pelinegra lo Miró igual de confundida que la señora Amber, no entendía de que hablaba.
—Le he pedido que trabaje conmigo y así podemos vernos todos los días. Amelie sabe lo difícil que es para mí vivir sin ella, no puedo soportar estar un segundo sin mi chica —dijo tomando la mano de la pelinegra y le plantó un beso en el dorso de su mano.
Amelie sonrió con timidez. A la vista de todos parecían ser la pareja perfecta, eran el uno para otro. Pe