Mundo ficciónIniciar sesiónLa voz hipnotizada de Stella suplicó: «¡Fóllame más fuerte, papi! ¡Destruye mi pecaminoso coño con tu gran polla!»
—Sí, cariño, sí. Deja que papi folle el pecado de los dos. Pronto estarás completamente mejor. Papi te lo promete. Disfrútalo, pequeña y necesitada ramera —dijo Mark, mitad cariñoso, mitad ladrando órdenes.
—Eso es







