Mundo ficciónIniciar sesión«Joder, detente, la vas a lastimar», rugió Mark, bajando la cremallera de sus pantalones, desesperado por liberar su ahora palpitante polla.
Ver a George hacerle cosas impías a su hija sacó a relucir la naturaleza protectora de un padre en él. Pero también le revolvió la mente con deseo.
La hermosa puta de papá.
No, Mark. Detente. Dios nos salve a todos.







