Mundo ficciónIniciar sesión«Dios, qué buen coño. No puedo esperar a follarle el culo también», se le escapó a George en medio de que Stella se follaba su polla mientras su papi le metía los dedos en el culo.
«Su culo es jodidamente mío. Igual que sus otros agujeros. Intenta follarte a mi hija otra vez y te denunciaré por follarte a una paciente. Esta es la última vez, George. Un polvo. Eso es todo», gruñó







