Mundo de ficçãoIniciar sessãoDurante el mes siguiente, Vito la tomó sin piedad. En su estudio, la casa de la piscina, incluso en el coche mientras Marco estaba fuera por negocios. Cada vez, era brusco, posesivo, ordenándole con palabras duras.
«Chupa la polla de papi, puta. Traga cada gota.»
«Móntame como la puta que eres.»
Sophia se mostró reacia y avergonzada al principio, pero su cuerpo aprendió a







