"Abre más esas piernas, Sophia. Esta es mi voluntad, y en esta familia, todos hacen lo que yo digo. Tú no serás diferente." La voz de Don Vito era un retumbo bajo, impregnado de autoridad que no admitía discusión.
Su enorme figura se cernía sobre Sophia en la cama de su estudio privado, la habitación cargada con el aroma de cuero añejo y humo de cigarro.
El corazón de Sophia latía con fuerza en su pecho, una mezcla de terror y confusión arremolinándose dentro de ella. Solo tenía veinticuatro añ