LEONEL ARZÚA
Evelyn dejó caer las manos a sus costados y volteó hacia la nana quien se mantenía a distancia y meciendo a Alma.
—Solo quiero una casa pequeña, con un pequeño jardín donde pueda sembrar rosas y toda clase de flores, quiero verla jugar con las mariposas. Quiero que tenga una vida sin preocupaciones y llena de amor. Quiero que no le falte nada, ni siquiera su padre. Solo quiero lo mejor para ella…
—¿Por qué pedir tan poco si te puedo dar el mundo? ¿No te agrada aquí? —pregunté diver