GIANNA RICCI
—¿Ahora te harás pasar por su héroe? —preguntó Matías con desprecio.
—Mientras todo se resuelve, hay una orden de alejamiento, para que no te acerques a Gianna —dijo Leonel tajante—. Suerte en la corte, abogado. Ojalá y puedas recuperar tu libertad, porque tu reputación está hundida.
»Todo el mundo habla del abogado violador.
Leonel me tomó de la mano y me llevó lejos, aun así, la mirada de Matías me atravesaba, generándome escalofríos.
—¡Gianna! —exclamó haciéndome temblar—. Si