GIANNA RICCI
Christian me había cedido su cama, como el hombre caballeroso que era. Estaba tan emocionada por mi primera noche en su departamento que no pude dormir, así que me paseé por su cuarto, viendo sus cosas, revisando sus cuadernos, tenía una letra muy linda para ser hombre. Llegué hasta su clóset y acaricié cada prenda, haciendo que su aroma llegara a mi nariz.
Jamás me había sentido de esa manera, era como una niña enamorada. Tomé su chamarra y la abracé, inundando el ambiente con su