—disculpen, iré a abrir, es extraño que alguien venga a estar hora— Tamara se coloca de pie, pero Valentina le gana al pararse más rápido y caminar hacia la puerta
—Yo lo hago— su interés por abrir la puerta llama la atención de su madre. Por lo tanto, la mira detenidamente mientras que Gonzalo está pensando en todas las posibilidades de tener a Valentina sometida. Pensando en mandarla a hacer operaciones estéticas para que sea como esas mujeres de su agrado
Valentina abre la puerta lentament