Valentina ha sido obligada a probarse vestidos tras vestidos, aunque la boda es civil, debe estar perfecta para la foto de los recién casados. —¡Este me encanta!— Tamara por fin se decide por el vestido como si ella fuera la novia
—por fin...— Valentina rodea los ojos
—hija deberías estar feliz, vas a usar un vestido muy costoso y yo de diseñador, está es la vida que nos merecemos. Te amo hija— la abraza tomando a Valentina desprevenida
Lo que para Tamara es un abrazo de interés, para Valentina