Luego de un día bastante ocupado, Arthur lleva a Valentina a su casa, la cual está nerviosa por la conversación que debe tener con Mariela. —Vendré en la noche para dormir juntos, dejaré a Misifú contigo—. Ella no le responde porque está sumergida en sus pensamientos, por lo que él se agacha para quedar casi al nivel de Valentina. —No seas dura contigo misma, ¿bueno? Y lamento que las vacaciones hayan sido cortas, sin embargo, volveremos, pero solos. La casa de la playa es un desastre en estos