—¿Qué estás haciendo?— le pregunta sin dejar de mirarla. Es imposible que deje de hacerlo
—estirando...— responde —mi entrenadora me recomendó hacerlo constantemente para estimular la circulación, además, mis músculos se pueden mantener en forma y mi flexibilidad activa
—pero... Se te está viendo todo— espetó cruzando sus brazos
—Es lógico, tengo el vestido, no lo quise hacer en mi habitación porque luego... Me da sueño— miente —por esa razón lo hago aquí, espero que no te moleste— continúa est