Adele Smith
Asiento, y abro las piernas para ofrecerme a él, me hace abrazarlo con mis piernas, toma su miembro y lo dirige a mi entrada, estoy tan mojada.
Elevo mi pelvis para que me tome de una vez por todas, el comienza a entrar, muerdo mi labio aguantado el dolor que me está provocando.
—¿Qué?— Es lo único que dice, lo miro a los ojos y le pido— No pares por favor.— El decide continuar, pero ahora tiene una mirada atormentada, ya no tenemos fuerzas a para negarnos al deseo.
Siento que me