Adele Smith
El día siguiente es sábado, lo de estar disponible las veinticuatro horas no es broma, pero dadas las circunstancias, no me ha molestado ha tenido que hacer sus cosas solo, tocan la puerta de la habitación, mientras mi Isabella y yo jugamos ajedrez, Marie fue a bañarse ayer no lo hizo.
Estoy agradecida con su amistad incondicional, y eso que tenemos poco tiempo de conocerla. Pero algo en mi corazón me dice que podemos confiar en ella.
— Adelante. — Digo, sin levantar la cabeza de