La mañana había empezado temprano en las oficinas del A.S. Vittoria. Luca había dormido poco, pero estaba enfocado. En su escritorio, los papeles se acumulaban junto a informes de entrenamientos, posibles fichajes y renovaciones pendientes, pero había un tema que no podía postergarse más.
Camila.
Carter llegó puntual, como siempre. Se quitó la chaqueta antes de sentarse frente a él.
—¿Ya hablaste con ella? —preguntó.
Luca negó con la cabeza.
—Todavía no. Quiero que esto esté claro entre nosotro