CAPITULO 43
Los ojos de Aurora se abrieron, estaba despertando de ese sueño dónde existía una posibilidad entre los dos, recordar que Isabela sería madre mientras ella sufría, le quema el alma.
Se levantó de inmediato de la cama, acomodo su ropa, mientras se coloca la bata de seda.
Romeo se quedó paralizado en la cama, mientras escuchaba el insensate golpeteo de la puerta.
— Ve, ella te necesita — Aurora miró al suelo y se dirigió a la puerta mientras Romeo se colocaba el pantalón y apuntaba la