CAPITULO 44
Florencia entro a la habitación de manera sigilosa, ver a Romeo acostado sobre la cama era un deleite para sus ojos que aún lo deseaban.
No podía olvidar lo que los dos habían vivido, la manera en la que aquel Alfa rudo la tomó y la hizo suya, desde el primer momento la intensidad de los dos se mezclo en un frenesi de pasiones que ninguno de los dos supo controlar.
Ahora, su Alfa tenía el corazón dirigido a Aurora, la odiaba porque siempre la envidio, a pesar que Aurora nunca tuvo l