Mundo ficciónIniciar sesión-Ey- saludó el rubio acompañado por un moreno.
-Ey- devolvió el castaño el saludo.
Tomando asiento a su lado, el rubio se retiró con la silla para dejar al moreno que lo hiciera en uno de sus muslos.
-¿Te crees que si me siento encima tuya no me dolerá?- achacó el moreno.
El rubio rodó los ojos al mismo tiempo que dejaba oír un suspiro.
-Perdóname lindura- se disculpó.







