Mundo ficciónIniciar sesiónHabía puertas a ambos lados del corredor.
-Vale, tú abre las de la derecha que yo abro las de la izquierda- mandó Gideon.
-¿Y por qué no al revés?- espetó Mark.
Gideon rodó los ojos.
Empujándolo hacia su lugar se intercambió.
-Ea, tú las de la izquierda y yo las de la derecha ¿Contento el niño?-
-Mira que estreno el jodido puñal contigo- advirtió.<







