Elizabeth trataba que cada momento con Farid fuera inolvidable después de haberle dicho esa dura noticia solo se esmeraba porque sus últimos días fueran llenos de felicidad.
—Hola, chicas, buen día tan temprano y disfrutando de un día de sol.
—Buen día, Farid no es tan temprano, son las once en punto tus cobijas se pegaron. —dijo Alice.
—Era momento de descansar, verdad cariño. —Añadió Elizabeth.
—No chicas, ya tendré mucho tiempo para descansar ahora lo que quiero es pasar cada momento de mi v