VERDAD DOLOROSA.
Después de la fiesta, todo volvía a la normalidad. Alice se quedó unos días con Ángel y Elizabeth, quienes, en compañía de Farid, pasaban mucho tiempo juntos explorando parques, museos, restaurantes y playas. La familia se mantenía ocupada, aunque a un ritmo más pausado, ya que Elizabeth estaba a pocas semanas de dar a luz.
— ¿Qué haremos mañana, cariño?
—Creo que podríamos quedarnos en casa. Desde la fiesta, no hemos parado, nos la pasamos de un lado a otro y realmente ya estoy agotada. Parece