65 UNA MALA NOTICIA
FARID ARAY
Rara vez me dolía la cabeza, pero esta mañana sentía que me podía estallar el cerebro. Molesto conmigo mismo por idiota y por dejarme manipular por la vieja bruja que tendré como suegra, conduje de regreso a casa.
No tengo mucho que hacer hoy y eso hace que siga pensando en las idioteces que soltó Mara para desprestigiar a su hija ante mis ojos. Camil podrá tener cualquier defecto, «el mayor obviamente apoyar a la arpia»; pero si de algo estoy seguro, es que e