20.“Un ángel de pelo negro”
FARID ARAY
Tomé el expediente completo, pagué el total de los honorarios, y además dejé una jugosa propina. En mi actual estado mental no estaba pensando en nada más que en Camil, y en aquella bebé de la cual acababa de enterarse de su existencia.
Bajé tan o más turbado que antes con aquella noticia, que evidentemente era lo ultimo que espere encontrarme.
Me metí en el Ferrari que ilógicamente había rentado para impresionar Camil, y antes que nada revise aquellos