CAMIL ARAY
El estridente pitido anunciando el paro cardio respiratorio, me dejó inmóvil. La cirugía desde mi llegada había sido complicada. Uno de los riñones estaba demasiado comprometido, y fue necesario extirparlo por los daños que los fragmentos de la bala habían causado. Él podría vivir perfectamente sin un riñón que su vida sufriera un cambio drástico. Farid era un hombre sano, con un estilo de vida sano en la medida de lo posible. Creo que por su excelente condición física era que su cu