Mundo ficciónIniciar sesiónDIÁVOLO III. CAPÍTULO 52. Una llamada de alerta del destino.
Percy tragó saliva otra vez, sintiendo que todo se volvía más denso y pesado.
—Lo maté —dijo Aurelio—. Porque en ese momento ni siquiera podía imaginar el castigo que ordenaría mi padre si un segundo hijo suyo desobedecía. Y porque estaba Renzo... que en ese entonces era apenas un niño… y Gio&helli







