DIÁVOLO III. CAPÍTULO 36. Desconocidos
DIÁVOLO III. CAPÍTULO 36. Desconocidos
El club era todo lo que Percy había imaginado y, al mismo tiempo, nada de lo que esperaba. Techos altos, luces cálidas, un estruendo suave de música electrónica y ese aroma a perfumes caros mezclado con un toque sutil de tabaco. Desde el reservado en el segundo piso, el exclusivo, el que no tenía acceso ni para los clientes VIP, podía ver la pista de baile repleta de cuerpos moviéndose al ritmo de los bajos.
Gente elegante, gente hermosa, gente peligrosa,