Mundo ficciónIniciar sesiónDIÁVOLO II. CAPÍTULO 9. Una amante para la bestia
Pasó saliva cuando lo vio alejarse y decidió no seguirlo, así que solo unos minutos después se metía en su habitación y peleaba con controlar aquellos nervios. Sin embargo ni siquiera estaba cerca de lograrlo cuando un portazo la sobresaltó, y Eyra se enderezó de golpe, con el corazón en la garganta, solo para dar la vuelta y ver cómo Adria







