Mundo ficciónIniciar sesiónDIÁVOLO II. CAPÍTULO 8. Una admiradora curiosa
—¿No puedo creer que la sabuesita ya te esté acosando? ¿No te va a dar ni un año de ventaja? —se burló Aurelio, acomodándose en uno de los sofás de la biblioteca con un trago en la mano—. Debe saber que ya se te está pasando el arroz, después de los treinta y seis solo se hacen niños feos y no creo que quiera casar a uno de sus hijos con u







