DIÁVOLO II. CAPÍTULO 42. Anticipación
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 42. Anticipación
Adriano y Eyra seguían abrazados después de la ecografía, como si por ese instante el mundo fuera solo de ellos. Era imposible describir la felicidad en el corazón de aquella mujer, tenía los ojos brillantes por la emoción, y su toque fue suave cuando acarició la mejilla del italiano.
—No hay nadie como tú, Adriano. Nadie en este mundo. —Su voz era un susurro, pero llevaba consigo todo el peso de lo que sentía.
—¡Por supuesto, nena, soy un hacedor de bebés