DIÁVOLO II. CAPÍTULO 40. Inocencias
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 40. Inocencias
Adriano despertó sobresaltado, empapado en sudor. Su respiración era agitada, su corazón golpeaba con fuerza en su pecho, y sentía un dolor punzante en la nariz. Le bastó llevarse una mano al rostro, para notar que le sangraba.
—¿Qué pasa? ¿Estás bien? —preguntó Eyra con voz adormilada, incorporándose rápidamente para acercarse a él.
—Solo… una pesadilla —murmuró Adriano intentando controlar su respiración, pero Eyra no se dejó convencer tan fácilmente.
Encen