DIÁVOLO II. CAPÍTULO 22. Una sorpresa inesperada
DIÁVOLO II. CAPÍTULO 22. Una sorpresa inesperada
Adriano dejó de luchar con la corbata y se giró hacia ella, inclinándose sobre la cama.
—Eso suena tentador —respondió con un tono bajo y burlón.
Antes de que pudiera reaccionar, Adriano tomó su mano y la jaló suavemente hacia él, obligándola a levantarse. Sin embargo, no le pasó desapercibido el leve gesto de dolor que cruzó el rostro de Eyra al apretar su mano.
—¿Qué fue eso? —preguntó con el ceño fruncido, sujetándola con más cuidado mientras