76.
SOPHIE
La casa aparece al final de la calle como un refugio demasiado grande para lo frágil que me siento. Cuando Chris apaga el motor y bajamos del coche, el aire parece distinto, más denso, como si incluso el silencio tuviera memoria. Lo primero que busco con la mirada es a Max. Apenas cruza la puerta, corre hacia mí con esa energía intacta que solo tienen los niños que todavía creen que el mundo, a pesar de todo, es un lugar seguro.
Me agacho con cuidado y lo abrazo. Lo hago con fuerza, qui